1 ene 2015

Acerca de los Presocráticos*

El presente organizador visual, está basado en "Apuntes de historia de las matemáticas vol. 1, no. 1, enero 2002".




* Una contribución del estudiante Jimenez Abad.



30 dic 2014

Irma Kelly Garay Bernal

Kelly es una simpática compañera de estudios del turno noche. Es secretaria, tiene 28 años.[1]

Pienso que eres de aquellas personas de las que le puede molestar su edad, ¿te molesta?

Más o menos, me gustaría tener 15. Para que mi papá me mantenga, para levantarme como cuando no tenía preocupaciones. El problema es más las responsabilidades que el hecho de sentirme una persona de edad.

A la mayoría de mujeres le acompleja su edad, ¿no eres una de ellas?

Yo no. Eso sí, hay gente que tiene 28 como yo y no lo dice, dicen que tienen 25 o 24. En cierta medida las entiendo, cuando cumplí los 28 me dije, ya dos años y tienes 30 y tienes que pensar en casarte, tener hijos. Otra cosa es en base dos, todavía sales, te diviertes. A parte, cambias la forma de vestirte, ya no te puedes vestir como una chibola.

Entonces, ¿crees que cuando llegues a 30, vas a querer ocultar tu edad?

Derrepente, sí.

Te veo con ese perfil.

Pero no, cuando me preguntan siempre digo mi edad. Sí, digo mi edad, normal.

Y a tus 28 años ¿te sientes una mujer experimentada?

¿En qué aspecto?

En todos los aspectos, una cosa que me sorprende de tenerte aquí es que te siento un poco tímida, cosa que no me ha sucedido con ninguna chica de acá.

Debe ser porque he vivido un poco reprimida por mis padres porque siempre me han estado cuidando por ser la hija menor. Siento que me he desenvuelto más desde que comencé a estudiar secretariado y comencé a trabajar y entonces ya veía por mí, o sea de las cosas que yo necesitaba.

¿Dónde estudiaste secretariado?

En Cepea, una carrera técnica de tres años.

Y a penas terminaste, ¿comenzaste a trabajar?

No, yo estaba estudiando y trabajando. Primero estudié en un programa de “Pro Joven”[2] por tres meses y luego hice tres meses de práctica. Era sobre “Host Keeping”, sobre mantenimiento, allí nos enseñaron a cómo tender la cama, limpieza. Mediante el Cetpro[3] me enviaron a un hotel para hacer las prácticas y después, ingresé a una empresa inmobiliaria para limpieza. Fue estando en ese trabajo que me decidí estudiar en un instituto, porque me dije que no me quedaría allí. Así me matriculé en Cepea, estudiaba en la mañana y trabajaba en la mañana.

Eras personal de limpieza, ¿alguna vez te incomodó eso?

No, porque sabía que no iba quedar así nomás. Yo sabía que el trabajo que hacía era temporal.

Te lo digo esto porque yo tuve un amigo que trabajaba como mozo y creo que se avergonzaba porque nunca me lo dijo, hasta que lo descubrí por una cuestión que lo dejó como un mentiroso.

Pues a mí no me ha avergonzado, yo a mis jefes siempre les he contado qué es lo que hacía.

Eso dice mucho de tu carácter. Yo creo que hacer cosas que se podría pensar que son inferiores dice mucho de nuestro carácter; porque uno se pone a pensar en qué es lo que es capaz de hacer y que puede hacer muchas cosas más.

Sí, además aprendes. Yo ahora sé muchas cosas de limpieza, no es que me guste hacerlo, porque ahora no es lo mío, pero he aprendido. Además nadie me trató mal en esa época. Yo trabajé allí tres años, y me trataron muy bien, hasta me acomodaron mis horarios para poder estudiar. Yo me encariñé y ellos también se encariñaron conmigo, supongo porque vieron las ganas de superación que tenía. Cuando me salí mi hermana mayor se quedó a trabajar allí y ahora está en mejores condiciones de las que yo estaba trabajando.

Entonces, puedes recomendarme para tener un mejor trabajo.

Sí puede ser. Mis ex jefas me quieren, hasta ahora tengo trato con ellas.

¿Y cómo así te saliste de ese trabajo?

Bueno me tuve que arriesgar, en mi instituto vi que podía hacer prácticas en un estudio jurídico; pero lo hice, con el dolor de mi corazón porque me daba pena dejar a mis jefas. Me fui a trabajar por la avenida España. Cuando fui allá me asusté porque el lugar parecía la casa Matucita. Me dije, es momento de cambiar, de crecer. Y trabajé como asistente y luego secretaria. Duré un año.

¿Cambiaste de trabajo?

Cuando me salí, ingresé a una empresa de teleoperadores por cuatro meses. Luego, nuevamente trabajé en otro estudio jurídico por tres años. Y este último año estuve trabajando por seis meses en una fábrica de plásticos y de allí me pasé a una empresa de chatarrería por toneladas y ahora me he quedado sin trabajo.

¿Cómo así se has quedado sin trabajo?

Lo que pasa es que hubo un inconveniente en la empresa. Yo hice un escrito que no me correpondía a mí, sino al contador. En ese escrito, al llevarlo a la notaría, no me había dado cuenta que no había puesto el nombre del gerente de la empresa con quien hacíamos el trato; le pregunté a la señorita de la notaría si no había algún problema si le podía colocar con un lapicero y me dijo que no había ningún problema. Mi jefa al darse cuenta de eso me dijo que no había legalidad y utilizó ese tema para despedirme.

Ahora yo creo que esto fue porque el negocio había bajado; la señora me dijo que me llamaría, pero yo ya no quiero volver allí porque me perjudicaba más en mis estudios y también en el pasaje. Estaba pensando en salir, pero no para estas fiestas porque ahora todo es gastos.

¿Por qué estudias derecho?

Siempre lo quise, la influencia viene de mi tía. Yo quería ir a la Garcilaso, pero no pude porque es más costosa que la UCV.

Colaboraste con el profesor Maldonado para su campaña, ¿dime qué tal te pareció como profesor?

Sí le apoyé para inicio de sus campañas. Con respecto a él como docente, creo que tenía para dar más y no lo pudo hacer porque estaba en otras cosas.

Uno a simple vista lo ve y ve a alguien joven, e impacta bastante por ser joven y ser una persona bien relacionada, pretendiendo ser alcalde. ¿Creías que podría haber sido buen alcalde para SJL?

Sí, creo que sí.

¿Qué persona es la que más te ha impactado en la universidad?

El señor Pedro porque a pesar de su edad quiso estudiar, se mataba por aprender, se inscribió a cursos para aprender matemática.

Sí, yo también lo recuerdo, y algo que siempre recuerdo es que siempre decía que no lo iba a terminar; y me decía a mi mismo,  este señor Pedrito se pasa, por qué dice que no va terminar, si piensa así entonces para qué estudia.

En la universidad has hecho nuevas amigas, ¿dime qué de especial tienen ellas?

Ellas han estado en los momentos difíciles y con sus palabras de aliento hemos estado allí, a pesar de los caracteres diferentes. Hemos tenido algunas discusiones por el tema de los estudios, la falta de colaboración, pero siempre hemos conversado. Aracely y Mirella tienen más química entre ellas porque piensan más parecido, las siento un poco más introvertidas, aunque Mirella es un poco más de hablar.

Para ti, ¿quiénes son los mejores estudiantes de nuestro salón?


Soledad, tú y Mirella.

¿Y qué piensas acerca de mí?

Eres un chico medio raro, medio misterioso, pero eres lindo también. Aunque todos pensábamos – pienso que se refiere con “todos” a ella y sus amigas - que eras raro por la forma como te jugabas con Máximo.

Ahora la gente piensa que eres dedicado en tus estudios, pero a veces como sabes tanto, no dejas que el profesor explique a los que no saben y  a veces desesperas y da ganas de decirte, cállate Mario. Creo que hay gente que te quiere matar. A veces das risa con las cosas que dices, pero otras, me gustaría decirte ya basta.

Muchas gracias por lo que me informas, lo voy a tener en cuenta.

Dime, a parte de tu familia, y de la universidad, ¿a qué personas tienes presente?

A mi amiga Elizabeth.

No puedo creer que se llame Elizabeth.

Sí, ella es mi mejor amiga. Y es medio loco porque nosotras vivimos en extremos, de cono a cono. Pero nos conectamos siempre por teléfono, quizás no tanto, pero siempre hay momentos como por ejemplo mañana que es su cumpleaños.

Ella me conoce mucho y yo a ella. Me gusta porque es sincera y también por su forma de ser, por ejemplo no es de aquellas que te dan la solución, sino que te explican y te dejan aprender. Cada vez que yo me siento preocupada o tensa por algunas cosas que me pasan, hablo con ella y siento que las cosas pasan.

Otra persona es mi psicóloga, a ella la tengo en mi facebook. Le tengo un aprecio. Me apoyó bastante en una etapa difícil de mi vida.

¿Qué pasó en esa etapa de crisis?

Entré en una crisis en el quinto año de secundaria porque un profesor me comenzó a acosar. Estuve en un estado de shock y la psicóloga me ayudó bastante para superar esto. Denuncié al profesor.

¿En qué consistieron las acciones de acoso del docente?

Él era mi tutor de quinto. Cuando íbamos a la sala de cómputo, me decía cosas. Una vez se me declaró y yo dije en qué momento. Era casado.

Mira, a veces hay hombres estúpidos, que porque una chica le sonrió le miro con simpatía, piensan, ha esa chica quiere estar conmigo, ¿tú puedes pensar que en algún momento tu sonrisa, tu forma de ser dio cabida a una malinterpretación del docente?

Nunca hice nada para que el profesor pensara otra cosa. Yo en el colegio era de conversar con los profesores, pero no al hecho de que algo que alguien piense eso de mi.

¿La psicóloga se enfrentó al docente?

Sí, y también mi director. Pero algunos de los profesores se pusieron en mi contra. Pero casi todo se mantuvo en secreto. Algunos docentes me hicieron sentir que yo era una mala, que le estaba perjudicando al profesor que era un padre de familia.

¿Te sentiste bien cuando lo expulsaron?

Sí, aunque también sentí pena por su familia.

¿Hubo un momento en que te enfrentaron al docente?

No, no lo hicieron porque estaba en una etapa de crisis y mi psicóloga me cuidó.

¿Cómo reaccionó tu familia?

Mis hermanos y padres querían pegarle, pero no lo hicieron por evitar el escándalo.

¿Tus compañeros se parcializaron, te molestaron quizás?

No, todo fue como que oculto, aunque lo sabían no me decían nada. Esto malogró toda las ganas de mi fiesta de promoción, y bueno no hice nada.

Con este tipo de experiencia, ¿piensas que los profesores pueden ser personas malas?

No, yo ya lo he superado; tú me ves que me trato muy bien con los profesores.

Sí, eso es lo que me sorprende; con esa experiencia traumática que has tenido puedo pensar que ahora eres más cuidadosa con los profesores, pero me he dado cuenta que tienes química con los profesores.

No se puede vivir de los traumas, yo ya los superé y mis relaciones con los docentes es de respeto. Lo único es que no me gusta que me toquen, yo puedo bromear, pero eso de estar tocándose no me gusta mucho.

Tuviste algún inconveniente de venir aquí, o sea estar aquí conmigo en mi cuarto a solas.

No sabía que la reunión era en tu cuarto – sonríe.

O sea si te hubiese dicho que estarías en mi cuarto te hubieses echado para atrás.

Yo sé a lo que vengo.

Pero pudiste pensar que soy un desiquilibrado.

Mi madre sabe dónde estoy, en qué distrito y para qué he venido.

Dime tus metas a mediano y largo plazo.

Terminar mi carrera, casarme, hacer mi propia empresa. Quiero hacer una empresa, quizás un estudio jurídico para dejar de tener jefes - ya me cansé de tener jefes - y así también ayudar a mi familia.




[1] Entrevista realizada el día domingo 28 de diciembre de 2014.
[2] Programa de Capacitación Laboral Juvenil del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.
[3]  Centros de Educación Técnico-Productiva.


14 nov 2014

Carlos Alberto Matta Altamirano

Carlos tiene 36 años, es mi amigo y colega de trabajo en la Institución Educativa Emblemática Antenor Orrego. Enseña el curso de “HGyE[1]” y “FCC[2]”.

**** 
¿Cuáles son las cosas más importantes que has hecho en lo que va de tu vida?

Tener a mi hija, esto no se lo he dicho a nadie, pero tener a mi hija ha sido un poco complicado ya que después de habernos casado con mi esposa, no podíamos tener hijos, incluso fuimos a INPPARES[3], ella fue evaluada, le dijeron que tenía un quiste y que tenía que pasar un tratamiento largo, pero en ese corto tiempo es que ella llega a embarazarse. Para mí ha sido muy importante tener a mi hija, incluso yo pensé, para ese tiempo ya tenía más de treinta años, que ya no tendría hijos.

Pero a los treinta años no tener hijos no es tan alarmante para un varon.

Sí, pero depende del tiempo, yo con mi esposa hemos estado desde el colegio, cuando nos casamos nos habremos cuidado por un año, pero luego dejamos de cuidarnos para tener nuestro hijo, pero pasó otro año y no lo podíamos tener.

Entonces, ¿fue una niña deseada?, porque estarás de acuerdo conmigo que la mayoría de los niños que nacen no son deseados.

Más bien sería no planificados.

No, creo que si no son planificados, entonces no son deseados.

Claro en un primer momento de hecho que no, pero creo que cambia cuando ya nacen; yo he escuchado las experiencias de algunos amigos que al enterarse se han sentido mal, con una depresión terrible, pero luego cuando nacen ya es otra cosa.

Me gustó bastante que me dijeras que una cosa muy importante en tu vida sea el tener a tu hija, ¿y otra cosa tan importante como eso?

Bueno, mi esposa, en realidad mi familia. Es lo otro más importante; ahora a nivel profesional creo que todavía no he logrado algo con que me sienta satisfecho, no quiero decir que no me guste ser profesor.

Me dices entonces que lo más importante que has logrado en tu vida ha sido tener tu hija y también haber constituido una familia.

Sí.

Ahora, yo debería ser pro familia, porque vivo con mis padres, ellos viven juntos y me gusta mi familia; pero por cuestiones teóricas y también por la abundancia de casuística creo que la familia para el hombre – entiéndase varón o mujer – es un límite, es vivir limitado y que esto hace que la mayoría de las familias al final se separen; ¿tú piensas vivir por el resto de tu vida junto a tu familia?, ¿o crees que hay la posibilidad que en algún momento te separes?

Creo que a estas alturas es poco probable, tenemos más de ocho años. Los primeros años son muy importantes, por ejemplo después de que me casé tuve algunos problemas con mi esposa y hasta pensamos en separarnos, esto sucedió en varias oportunidades, pero después que tuvimos a nuestra hija como que la situación ha cambiado.

¿Cuál es la cosa más difícil de una relación de esposos?

Yo creo que es la comprensión, es importante que se conozcan bien, porque cuando uno no se conoce comienzan a salir esas cositas que hacen que uno se sienta mal y por eso si no hay comprensión, al final la relación se acaba. Ahora sucede que nos podemos enfadar, molestar, pero luego lo conversamos y nos damos cuenta que lo más importante es el cariño que nos tenemos, el amor.

¿Cómo ha evolucionado el amor que tienes por tu esposa?, porque ahora no te has de expresar de la misma manera que cuando se conocieron.

A cambiado bastante, es cosa de la que yo, y también ella, somos responsables; ya no hay detalles, o sea el trabajo absorbe, nuestra hija también. Por ejemplo… ya no salimos, íbamos al cine, antes nos gustaba visitar museos, no hay ningún museo de Lima que no hayamos visitado.

¿A sí?


¿Qué ella es profesora de Historia?

No, ella es profesora de primaria.

¿Y qué tal es como profesional?

Sí es buena, ella le gusta mucho leer, claro dentro de su ámbito, lee mucha literatura para niños de primaria; le gusta ir mucho a las ferias de libro.

Entonces quiere decir que tiene cierta riqueza cultural que normalmente no lo tienen los profesionales de primaria.

Sí, a ella le gusta leer bastante, pero ese tipo de libros infantiles, textos escolares.

Pero igual tiene esa riqueza, a veces nosotros decimos que le debe gustar de leer de política, historia, economía para pensar que es una persona culta, pero no, mucha gente que estudia literatura es culta; y además está también que la gente que hace bien su trabajo nos enseña y uno lo admira porque es conocedor de su trabajo. Pienso que tu esposa debe conocer mucho de literatura infantil y de pronto me puede referir algún libro, debe tener muchas historias que contar.

Tienes razón, no había valorado eso, no el hecho de que lea, sino que lo que lee sea libros infantiles, ahora que me lo dices me doy cuenta que sí es bien importante; y por eso creo que ella es buena profesora, porque en su campo es bien acomedida, y siempre está investigando más.

¿Y tú cómo te consideras como profesor?

No soy excelente, pero soy un profesor bueno que cumple con el trabajo que todo docente debe hacer. Sé que tengo algunos problemas sobre todo con el manejo y uso de algunas estrategias, lo hago pero me falta lograr que todos estén involucrados en la clase.

Hay cosas que digo con respecto a nuestra carrera y mi trabajo, que estoy seguro que si lo escuchan así en frío otros colegas me van a criticar; por ejemplo yo creo que soy un mal profesor, sin embargo, siendo mal profesor, creo que soy mejor que muchos otros.

Pero tú al hacer ese análisis, uno saca una conclusión así rapidita; que en cuestión de educación estamos muy mal. Esto es una triste realidad.

Sí, entiendo, pero hablando en lo personal, ¿has sentido que haces una mala clase?

Algunas veces sí. Es que no con todas las aulas, trabajando el mismo tema, te sientes igual de satisfecho al final. Sería bueno lograr que se cumpliera con todas las aulas lo que te has propuesto, pero a veces se presentan situaciones, situaciones como el tiempo, tu estado de ánimo.

Tú sabes que a mí no me gustan hacer las sesiones[4], que si las hago es porque estoy obligado; entiendo que son parte de la planificación, pero que éstos documentos solo funcionarías con determinados grupos de estudiantes, grupos homogéneos; pero con grupos donde una gran parte no les interesa estudiar, no tienen curiosidad intelectual, unos pocos que quieren estudiar, cómo llevar una sesión, mejor sería invertir ese tiempo en estudiar más; utilizar un par de estrategias que pueda resultar y no hacer tanto papel.

Nos enfrentamos a una situación en que encontramos a un grupo de jóvenes que no están dispuestos aprender. Este problema es del tipo familiar, de muchos de ellos a sus padres no les interesa y si esto les sucede, nosotros no nos podemos poner en ese plan.

Ya, pero no me estás diciendo cuál es la solución, yo te estoy hablando de la sesión; es más si me pongo en ese punto de vista; peor aún, la sesión nunca va servir de nada, ¿funcionan las sesiones?

Sí, algunas veces sí; pero es un arduo trabajo. O sea tú tienes que buscar las estrategaias, conversar con tus estudiantes; quizás allí viene el problema, que no tenemos tiempo para conversar con ellos después de las clases.

O mejor dicho, no nos queremos dar el tiempo.

Sí, también, no nos queremos dar el tiempo porque tú sabes que ese es un trabajo y no valoran nuestro trabajo. La gente piensa que nuestro trabajo son las horas lectivas y que eso es suficiente, pero no reconocen lo que hacemos en casa, planificando, buscando la estrategia y también disponiendo nuestro tiempo para conversar con nuestros estudiantes.

El Antenor Orrego no me ha significado mayores problemas, esto ha de ser porque ahora tengo cierta edad y pienso que cuando uno va madurando como que se hace más permisivo con los estudiantes y se molesta menos con ellos. Por ejemplo, antes un gesto o mueca de disgusto de alguna estudiante o al llamar la atención que un jovencito comience a murmurar me incomodaba mucho y le llamaba la atención con más energía, o si ya no hace caso le mando a parar; ahora también lo hago con algunos salones. ¿Te ha sucedido eso?

Sí, lo que pasa es que es bien complicado que todos estén prestándote atención. Lo ideal sería eso, pero siempre vas encontrar algún estudiante que no quiere, de hecho me ha pasado. Pero te diré que lo mío ha sido inverso a lo tuyo, tú dices que ahora eres más permisible; en cambio yo antes era más permisible, por el mismo hecho que era inexperto y era más joven; ahora soy un poco rígido.

Pues yo sí era rígido antes, pero ahora también lo sigo siendo, pero en menor medida. ¿Has escuchado algo sobre cómo soy como profesor?

Sí, por ejemplo cuando les dije a los estudiantes de quinto de secundaria que tú ibas a llevar el debate municipal, no se molestaron, pero dijeron el profesor Mario es bien así, todos comenzaron a ponerse un poco nerviosos y me dijeron, el profesor Mario es bien estricto. Como que eso de rígido es una característica tuya, cosa que puede ser buena en alguna medida. Aunque algunos me han dicho que quisieran tener más confianza contigo.

Al salir de la universidad, ¿cuál fue tu primer sueldo como profesor?

Asu, habrá sido quinientos soles.

¿Te sentiste mal?

Terriblemente, porque yo pensé que esa sería mi situación de allí para adelante. Y eso porque yo no sabía nada de los contratos y nombramientos. Además que al comienzo con un grupo de profesores sacamos un colegio en Pamplona en San Juan de Miraflores y los primeros años teníamos muy poco alumnado y teníamos que darle nuestro tiempo. Luego decidí dejarlo.

El colegio se llama “Lumbreras” y a pesar de sus condiciones, es un colegio que valora a sus profesores, ahora un profesor allí está ganando mil soles.

La cosa es que como profesor económicamente no te ha ido bien y para mantener a tu familia, a parte del apoyo económico de tu esposa, tienes que tener otro trabajo.

Sí, no me alcanzaría, por eso trabajo en una mototaxi que compre, de hecho ahora podemos ahorrar.

¿Hubo algún tiempo en que te dijiste, me arrepiento de ser profesor?

Sí, pero no es que me arrepiente de la carrera, me arrepiento porque no valoran la profesión.

Sabes, yo también lo dije; eso se lo dije a un amigo mío y él como que medio molesto me preguntó, cómo puedes decir eso. Yo reconozco que esta carrera tiene un gran valor, pero pasa el tiempo y se nos acaba la juventud y no tenemos lo que gente de nuestra edad tiene ya con otras profesiones.

Sí, no solo se nos acaba la juventud, también no nos estamos divirtiendo lo que otros se divierten, la gente piensa que vas a dictar tus clases y ya se acabó tu trabajo; pero nosotros tenemos que estar en capacitaciones, revisando tareas, haciendo planificación, una serie de cosas. Y encima lo del nombramiento, eso ya se ha convertido en una necesidad para poder alcanzar una estabilidad laboral. El último nombramiento se me fue de las manos, y me frustra bastante ver a señores de edad que han sido nombrados como si se les hubiesen regalado, porque tú sabrás que antes  se nombraba en fin, como el jardinero del colegio, el portero, mucha gente se ha nombrado sin tener estudios profesionales en docencia.

Sí pero eso era antes, ahora se nombre gente mucho más joven. Yo tengo compañeras de mi promoción que se han nombrado, aunque sí me pregunto cómo es posible que lo hayan logrado, porque estoy seguro que tienen menos talento y experiencia que tú y yo, sin embargo están nombrados y nosotros no.

De repente hay algo malo allí, porque si uno percibe eso es porque la evaluación no ha sido seria. Eso me sucedió cuando postulé, al final de retirarme después del concurso había gente que me decía, ya se sabía que la profesora iba a ganar.

Yo tenía una profesora a quien admiraba, quien ganó un premio en Brasil; al terminar el colegio, me acerqué a ella y le dije que deseaba ser profesor, me dijo que no elija esa carrera, que ella había logrado ingresar en primer puesto a Ingeniería, pero decidió dejarlo por estudiar educación en la Cantuta y aunque le gustaba enseñar no estaba contenta con lo que ganaba. Me aconsejó que no lo haga porque iba a pesarme más adelante, no le hice caso. Quiero mi profesión, pero reconozco que estaría en una mejor situación de haberla hecho caso. ¿Le aconsejarías a un jovencito que estudie para ser profesor?

Para ser docente hay que tener vocación, si le gusta enseñar, hay que decirle todo lo que la carrera involucra y si a pesar de eso él quiere seguir, él va ser un buen profesor.




[1] Historia, Geografía y Economía.
[2] Formación Ciudadana y Cívica.
[3] Inppares es una organización no gubernamental con labor en salud sexual y reproductiva
[4] Documento que incluye el conjunto de situaciones que cada docente diseña y organiza para elaborar una clase.

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