9 mar 2014

Matemática que no es para la vida

La enseñanza de la matemática se ha visto muy influenciada por el conductismo, ya que es descontextualizada y carente de significado, donde el docente piensa que aprender matemática es aprender un sistema conformado por ideas abstractas que tienen un lenguaje especial.

De esta forma de tratar el área, se tiene la idea que existen estudiantes que tienen ciertas condiciones intelectuales para aprender matemática y otros no, ya que solo aquellos que desarrollen más pronto su pensamiento abstracto podrán ser buenos para este sistema artificial del conocimiento que no tiene nada que ver con la realidad.

Tuve la suerte de ser muy bueno en matemática, participé en concursos, siempre era uno de los primeros en resolver los ejercicios. Y aunque recuerdo con mucha estima a mis docentes de matemática, cuestiono la forma en cómo nos enseñaron – de la misma forma antes escrita – que hizo que al finalizar mi secundaria no sepa para qué me servía haber aprendido funciones, matrices y estadística.

Pienso que en la actualidad, la matemática se sigue enseñando de la misma manera que cuando era un escolar, ya que los docentes siguen utilizando los problemas tipos y la repetición de procesos como sus principales estrategias, y escasos son aquellos que contextualizan el conocimiento matemático, o sea matematizan la realidad.

En este sentido, el enfoque de resolución de problemas es oportuno para cambiar este más proceso de enseñanza-aprendizaje que hace de la matemática ausente de significado.


Es importante la contextualización y buscar la funcionalidad de la matemática en la toma de decisiones. Por ejemplo – de esto último – hacer que los niños hagan encuestas antes de tomar decisiones sobre algún problema y que analicen estas respuestas en cuadros estadísticos para tomar una decisión.



26 feb 2014

La importancia de la comunicación

El área de comunicación promueve un aprendizaje fundamental: Se comunica para el desarrollo personal y la convivencia social; de la primera parte de este aprendizaje – comunicarse para el desarrollo personal - podemos decir que la comunicación se relaciona con las demás áreas, ya que ella permite al estudiante tener una  herramienta cardinal para su desenvolvimiento en las otras áreas.


Un ejemplo claro es el área de Historia, Geografía y Economía, donde es necesario que el estudiante lea y escriba. La comprensión lectora y la producción de textos son desarrolladas principalmente en el área de comunicación. Entonces, el trabajo del área de HGyE depende en cierta medida del logro de las competencias del área de comunicación. 


16 feb 2014

Comunicación sin censura

Me parece muy importante que el docente reconozca la importancia trascendental del lenguaje en la vida de cada persona y de esta manera generar el espacio oportuno para que el estudiante se pueda expresar libremente.

Debemos entender que por ser un país multiétnico, pluricultural y multilingüe (47 lenguas y 19 familias lingüísticas), la manifestación comunicativa del estudiante variará según su lengua particular y/o cultura, y que por ello no se le debe sancionar o recriminar porque no hagan uso del convencionalismo de la RAE. Que debemos rescatar sus conocimientos culturales y en base a ellos desarrollar un lenguaje estándar formal para la investigación que se logrará según se avance los niveles y/o ciclos de la EBR. 


5 feb 2014

El estudiante es el centro del aprendizaje

Con todo respeto, me gustó la entrevista que se dio a la directora del Jardín No 096, Emilia Barcia Boniffatti, y sobre todo cuando “rompió esquemas” al contestar la pregunta de cuándo se debe tratar el “hacer”. Entre otras cosas, Emilia Barcia dijo:

“…esas rutas que nos llevan a ayudar a los que no sabemos nada, a los que no tenemos iniciativa, a los que no podemos lograr cambios de transformación. Las rutas están genial para todos los maestros y maestras que a veces damos importancia a enseñar y no a observar al niño cuál es su demanda”.

Creo que zarandeó a más de un profesor, y es que las rutas de aprendizaje están para apoyarnos y colaborar en aquello que todavía no hemos logrado hacer que es llegar a ser maestros y no solo docentes. Pienso que allí está la diferencia, las rutas están bien, pero ellas nos dicen que los profesores todavía no tenemos una agudeza para observar al discente y ver cómo poder ayudarle a aprender según su contexto y personalidad. O sea, como Paul Neira dijo, poner al sujeto de la educación por delante.